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gastonpedro 25 de Octubre de 2017

Desconocidos al poder

El 10 de diciembre, junto con Ocaña, Vallejos, el eterno Solá, Del Caño y Bali Bucca van a jurar como Diputados Nacionales cerca de 25 desconocidos. 

Sí, hay 25 personas, de las cuales nadie sabe nada, ni su nombre ni su cara, que van a decidir sobre nuestro futuro. 

Si las elecciones en la Provincia de Buenos Aires son la madre de todas las batallas, también son la madre de las oportunidades. Un sistema de elecciones poco representativo como el nuestro hace que gente como Laura Russo, Natalia Villa, Walter Correa o Javier Campos, completos ignotos por los bonaerenses, sean Diputados Nacionales. O mejor dicho, sean los representantes de los bonaerenses.

Ojo, hay responsabilidad compartida entre el electorado y el sistema. Veamos los motivos.

¿Por qué del electorado? Por su gran falta de interés hacia la elección de los diputados. Se los ve como si fueran personajes secundarios. Estimados, los diputados son los que sancionan las leyes que regulan nuestras vidas. Nos concentramos únicamente en quien encabeza la lista, ya sea Ocaña, Vallejos, Sola, Del Caño o Bucca. Repasemos algunos nuevos diputados.

Por  la lista de Cambiemos entraron la Hormiguita Ocaña, ex Directora del PAMI, ex Ministra de Salud del kirchnerismo y hasta el diciembre próximo legisladora porteña. Gran valor, ojalá llegue lejos. Después estaban Toty Flores, entre otras cosas ex candidato a vicepresidente de la Nación (fue con Lilita en 2015) y Guillermo Montenegro, ex ministro de Seguridad de Ciudad y hasta esta semana embajador argentino en Uruguay. Por último estaban Marcela Campagnoli, hermana del famoso fiscal, y Fabio Quetglas, ex comentarista en el programa de los Leuco. Después, los otros 10 son conocidos únicamente por su círculo íntimo de amigos y sus familiares.

Unidad Ciudadana directamente apostó por una desconocida como Vallejos. Pero su dichos en televisión la obligaron a desaparecer. El electorado la voto porque iba con Cristina, no por su ideas y proyectos. El primer nombre conocido viene en el tercer lugar: el matancero Fernando Espinoza, y en el quinto lugar otro viejo conocido que entro caminando por la sombra: el pichichi Daniel Scioli. Después, quizás algún informado sepa quienes son Yasky y el radical k Leopoldo Moreau, pero en el mejor de los casos entraron hasta 8 nuevos desconocidos.

1País, la nueva cara del Frente Renovador, o mejor dicho, Frente Reciclador la sacó barata: Solá, Tundis, Arroyo y De Mendiguren son viejos conocidos de la política que hoy se venden como la renovación del país. Después la Izquierda metió al siempre célebre Nico Del Caño y a Romina Del Pla, opositora de Baradel en el sindicato. Cumplir metió uno solo, Bali Bucca. Alguno lo debe conocer, sobre todo si ese alguien es de Bolívar, (fue o es su intendente).

Hasta acá está la “parte de la responsabilidad” que le toca al electorado, pero en su defensa ¿quién puede estudiar la vida de los 135 nombres que aparecen en las 5 boletas? O por lo menos, los 35 de la boleta que planean poner en la urna.

La mayor responsabilidad la tiene el sistema. Una de las grandes reformas que debe hacer Macri está en este aspecto: eliminar por completo las lista sábanas. Que la elección sea representativa. Y en serio.

Pero el problema no es solamente el hecho de votar por desconocidos, sino que resulta imposible hacerles un seguimiento y “castigarlos” con el voto.

Supongamos que en una eventual votación para despenalizar el aborto, mi representante, y a quien yo voté, el Diputado Pablo Anzaloni vota a favor de la despenalización. Yo, que esperaba que él vote en contra ¿cómo le hago saber mi descontento? Si en 4 años se vuelve a presentar decimocuarto en la lista de diputados, ¿cómo hago para que no entre? Es imposible, salvo que no vote esa lista, pero dejaría gente que sí me representa afuera. 

¿Será muy difícil dividir a la Provincia de Buenos Aires en 35 sub distritos electorales? Ahí cada candidato competiría por su propio escaño, la gente los podría conocer y hasta tendrían una mayor exigencia con respecto a su trabajo ¿no sería esta una gran manera de honrar el Art. 45 de nuestra Constitución?

Igualmente no es mi intención dar una solución, hay grandes legisladores y funcionarios mucho más capacitados para darlas, pero creo que nosotros, los electores/ciudadanos debemos empezar a considerar estas cuestiones y exigir una reforma política. 

Si a un árbol se lo reconoce por sus frutos, a un político se lo debería conocer por su legado. Macri, y todo el equipo de Cambiemos, se jactan de ser la generación que va a cambiar la historia de la Argentina. Esperemos que desde el Presidente hasta Martín Medina y Carla Piccolomini estén a la altura y se vengan las grandes reformas políticas que nos prometieron, con esta incluida.



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